Connect with us

Opinión

MÁS ALLÁ DEL SONIDO – Bagatelas

Compartir con:

MÁS ALLÁ DEL SONIDO


El estudio y práctica de la música siempre estuvo basado e influenciado por la estructura propia de los conservatorios hasta finales del siglo XIX en que hace su aparición en jazz, estilo musical originado en la mezcla de culturas musicales basadas en la tradición autóctona estadounidense, la africana y la europea que se articulaban principalmente en Nueva Orleans, Luisiana lugar donde la llegada de grandes remesas de esclavos de color traídos de África y otros lugares generaba un gran movimiento mercantil y laboral en los plantíos del sur de EUU.


Éste estilo de música trae consigo una expansión pronta y amplia de una nueva forma de expresarse por medio de la música; una forma más relajada y gustada por un mayor número en las clases bajas, ascendiendo posteriormente a la clase media y por ultimo a la clase alta siendo un parteaguas para las muchas nuevas formas de crear música en formas menos rigurosas en las cuales se busca expresar los nuevos cambios sociales, humanos, políticos, etc. En una forma social más libre y popular.


Las formas de estudio y práctica de la música juegan un papel muy importante en el desarrollo de una sociedad al igual que las demás artes; pues la historia nos puede mostrar como en siglos pasados las artes eran no solo una forma de creación y recreación, representaban también una nueva forma de pensamiento en el que el sentir pasaba a ser también una forma de comerciar, una forma de lucrar y amortizar grandes fortunas de valor monetario y estético.


Aun hoy en día esa práctica sigue vigente, pero… ¿sólo esa es la función de la música o el arte en una sociedad?; ¿existe otro valor intrínseco que no se ha tomado en cuenta de manera más consciente?; la respuesta a éstas preguntas tal vez la encontraríamos en la medida en que podamos darnos cuenta qué tanta necesidad tiene el ser humano la música, y en donde radica la necesidad por ella. Porque todas las clases sociales la buscan, todos los núcleos laborales la usan, todos los medios educativos y de comunicación la consumen; pero la diferencia podría estar en la necesidad de ésta a un nivel físico, corporal, visceral, etc. Y la necesidad de ésta a un nivel interior, mental, espiritual, etc.


No olvidemos que la música es solo un medio, que lo más importante no es lo que oímos sino lo que contiene eso que oímos, o sea, que motivó la creación de lo que oímos; así pues, existen melodías que, aunque hablen de amor fueron creadas con una idea mercantilista, no por la necesidad o vivencia real de aquel amor o desamor; así pues, existen melodías que sí fueron generadas bajo el influjo inevitable y abrumador del amor, sin que hubiese en ese momento la pretensión o ideas de comerciar con aquella creación; y me refiero a lo que generó la música no al uso que se le dé después de ser creada.


Así pues nos damos cuenta que al ser lo que oímos un solo medio, lo más importante sería aquello que está más allá del sonido mismo, es un fenómeno natural de todo arte, como ejemplo del uso un tanto erróneo de la música podemos mencionar la tan ya citada música de Mozart que hoy en día se dice de la misma su utilidad para el estrés; su utilidad para la concentración o bien para el incremento de la inteligencia; o hasta para la buena digestión, etc. ¿cómo se puede decir tal cosa cuando Mozart jamás pensó en tales situaciones al momento de crear su música?; toda música lleva una carga de tipo energético, psicológico, filosófico, etc. Y no debemos confundir que por tal motivo la música de Mozart pueda proporcionarnos un cierto estado anímico favorable, con la idea de que por solo escuchar la música de Mozart nuestros hijos o nosotros mismos desarrollaremos en un nivel más alto nuestra inteligencia o algún otro beneficio; la música es un código sonoro que para descifrarlo es necesario una comprensión de su estructura, su forma musical y contenido rítmico-melódico entre otros factores , y para conectarse con ella se necesita de igual forma un espíritu con cierto nivel sensitivo y perceptivo; por ésta y otras razones hoy en día la música popular y comercial es la más consumida y practicada, porque sus exigencias de comprensión y aplicación son menores y más relajadas.


En toda música siempre habrá algo más allá de los sonidos, algo que podría tener mucha trascendencia o simplemente algo como una intrascendente ocurrencia; el buen lector no es aquel que lee muchos libros… es aquel que los comprende y los jerarquiza de. acuerdo a sus necesidades físico-emocionales o espirituales; así el buen oyente no es el que escucha mucha música… es aquel que es capaz de comprender y decodificar lo escuchado para encontrar su verdadero contenido y poder depositarlo en el baúl del plano físico-emocional o en el baúl del plano espiritual.


Hasta la próxima… ATT: “EL ROPAVEJERO”

Compartir con:

Más leídas