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Opinión

Licitar dos cadenas de TV ¿una mascarada?

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Con la decisión de licitar dos cadenas de televisión, con lo que aparentemente se vendría a romper con el duopolio televisivo, lo único que sucederá es que otros poderosos empresarios vendrán a participar en el jugoso negocio de la televisión abierta, sin que ello signifique necesariamente una auténtica democratización del sistema televisivo que funciona en el país.

Por la información que se maneja hay varias empresas interesadas en participar en la licitación de las dos cadenas nacionales: Grupo Imagen, de Olegario Vázquez; MVS, de Joaquín Vargas; Grupo Multimedios, de Juan Francisco Ealy Ortiz, el dueño de El Universal que en julio del 2012 pactó una alianza con el canal de televisión por internet de Telmex; Uno TV, de Carlos Slim; Efekto TV, de Alejandro Puente, ex líder de los cableros (y muy cercano a Emilio Azcárraga), que transmite noticieros en alianza con Núcleo Radio Mil, en los sistemas de cable del país y en Sky.

También se encuentran interesados en participar en el proceso de licitación: Telemundo y concesionarios de radiodifusoras como Radiorama, Radiocentro, Radio Fórmula y Grupo Siete.

En un escenario hipotético y tomando en cuenta que tanto los empresarios como los políticos nunca dan nada a cambio de nada, sino por el contrario “tú me das y yo te doy”, no hay que descartar que el proceso de licitación ya haya sido negociado de antemano por el presidente Peña Nieto con los empresarios Azcárraga Jean y Carlos Slim, de tal manera que los próximos concesionarios de las cadenas de televisión pudieran ser Grupo Multimedios y Efekto TV.

De Televisa habrá que recordar el papel clave que jugó en los últimos años para forjar como candidato a la Presidencia a Enrique Peña Nieto, por lo cual el ahora jefe del Ejecutivo tiene una factura que pagar. Del propietario del Grupo Carso es sabida la habilidad con que cuenta para promocionar las aspiraciones de los políticos, y al respecto no hay que descartar que prevalezcan fuertes compromisos entre el jefe del Ejecutivo y el hombre más rico del mundo.

De ahí que no sea gratuito estimar que el proceso de licitación que se llevará a cabo en los próximos meses sea tan sólo una mascarada. Ya en forma posterior ambos empresarios seguirán actuando para tratar de apoderarse de las tajadas más grandes del pastel que representa la banda ancha. No hace mucho, cuando se dio a conocer el Pacto por México, el dueño de Televisa mencionó, de acuerdo a la versión que en su oportunidad ofreció Jenaro Villamil, lo siguiente: “A ver quién le entra a lo de las cadenas de televisión abierta. El pastel de la publicidad ahí no crece. Es de sólo 2 o 3 por ciento. La banda ancha sí es el negocio”.

Ahí, en la comercialización de los servicios y en la programación que puedan ofrecer por internet, es en donde Azcárraga y Slim buscan penetrar con toda su fuerza. El propietario de Telmex sabe que la “banda ancha es el sistema nervioso de la civilización actual, de forma que el acceso a la misma es una prioridad para nuestra sociedad tecnológica”, tal y como lo mencionó al participar en octubre del 2011 en la Cumbre de Banda Ancha, en el marco de la ITU Telecom World, celebrada en Ginebra.

Pero de manera independiente a que ambos empresarios penetren aún más en la banda ancha, lo prioritario es observar la posibilidad de que en los próximos meses el proceso de licitación de las dos cadenas de televisión abierta quede en manos de empresarios cercanos al dueño de Televisa y al propietario de Telmex, ya que al margen de que la competencia mejore la calidad de la programación e induzca la producción de servicios informativos más plurales, es de estimarse que la crítica, la evaluación de la problemática nacional, se emita en forma descafeinada, ya que a los dueños del poder económico en México no les conviene de ninguna manera una sociedad más preparada, consciente de su realidad y demandante de un auténtico sistema democrático.

Está por demás recordar que tanto Slim, como Azcárraga, forman parte de ese grupo de insensibles empresarios que están más interesados en figurar en la lista de los hombres más ricos del mundo que publica la revista Forbes, que en aportar acciones y propuestas que contribuyan a combatir la aguda desigualdad social que prevalece en México, donde más de la mitad de su población vive en la pobreza.

Por:Carlos Blanco / elarsenal.net

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