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Opinión

¡Derechos Humanos vs Policía!

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Andy Novell F.

Resulta que la Policía capitalina ya tiene un esquema y “Protocolo de actuación de manejo de multitudes en materia de uso de la aplicación de la fuerza para el restablecimiento del orden público y respeto a los derechos humanos”.

 

Todo esto se da a conocer cuatro meses después de los lamentables hechos de violencia fuera de la Cámara de Diputados y avenida Juárez durante la toma de posición del presidente Enrique Peña Nieto.

De acuerdo a la Gaceta Oficial del Distrito Federal y que entró en vigor este día, detalla los principios de operaciones, entre los que se encuentran planificar la logística para la función policial y verificar que el personal operativo cuente con el equipamiento de acuerdo con el servicio encomendado.

Algo que llama la atención sobre este nuevo “Protocolo”, es que se supone que desde la creación de las corporaciones policíacas, ya se tienen estos reglamentos de actuación contra la población en situaciones de riesgo por desmanes en la vía pública.

El protocolo, que incluye 16 artículos y dos transitorios, indica que cuando se instrumenten acciones en coordinación con el Estado Mayor Presidencial, autoridades federales de los tres poderes de la Unión, estatales y municipales, cada autoridad asumirá la responsabilidad dentro de su ámbito de competencia.

Este documento ya existía desde que el ahora funcionario federal Manuel Mondragón y Kalb, era el titular de la Policía capitalina. En su momento se criticó la falta de acción y reacción de los elementos policiacos cuando eran golpeados, maltratados por los hostigadores sociales el primero de diciembre.

Debemos ser claros que una cosa es tener un esquema de “Protocolo de actuación de manejo de multitudes en materia de uso de la aplicación de la fuerza para el restablecimiento del orden público” y otra recibir órdenes del jefe de gobierno para no actuar contra los manifestantes o agitadores sociales para evitar una imagen de “represión”.

Desde hace más de dos sexenios en el gobierno de la Ciudad de México, se manejaba una profesionalización en las corporaciones policíacas de la capital basada en los derechos humanos, cosa que hasta el momento no se aplica ni se aplicarán.

El respeto de los derechos humanos se termina cuando un grupo de agitadores, delincuentes o como se les llame, transgreden las leyes y se pasan por el arco del triunfo los derechos humanos de los ciudadanos que sufren de los bloqueos, marchas y desmanes de los inconformes por algunas leyes o hechos de las autoridad.

Hablar del respeto de los “Derechos Humanos”, es preguntar ¿Cuáles? El de los comerciantes saqueados, el de los ciudadanos que pierden horas por las movilizaciones de sindicatos y organizaciones sociales o el de los agitadores que golpean y roban.

 

elarsenal.net

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