En pleno centro de la ciudad, se ubica este santuario, cuya torre es visible desde cualquier punto de la ciudad y cuyo perfil, identifica desde hace mucho tiempo al recinto religioso que alberga a la patrona de Zitácuaro desde tiempos de la colonia.
Según cuenta la leyenda, el encomendero Juan de Velásquez de Salazar, trajo de España esta imagen de la virgen de los Remedios, cuando pasaba rumbo a Ciudad Hidalgo, pero la mula que la transportaba al pasar frente a la iglesia de Zitácuaro, se echó y se negó a seguir adelante.
El encomendero pensó que esto era un milagro y que era el deseo de la virgen de los Remedios, permanecer en este lugar y decidió dejarla entonces en Villa de Zitácuaro.
Al ordenar Callejas el incendio de Zitácuaro, muchos objetos fueron sacados de la parroquia y llevados al convento de santa Catalina de Valladolid, hoy Morelia, e incluso la virgen de los Remedios permaneció en Valladolid algunos años, hasta que el Sr. Martín y Aguirre solicitó al entonces virrey Calleja, que se devolviese esta imagen, con el objeto de ganarse nuevamente la voluntad de los indígenas de la localidad.
Calleja en respuesta a esta petición de quien fuera comandante de la división de Ixtlahuaca, el teniente coronel Martín y Aguirre, ordena que se restituya dicha imagen junto con todos los objetos que fueron enviados a Valladolid.
La imagen de la virgen de los Remedios, ha estado muy ligada a la historia de Zitácuaro, desde la época de conquista espiritual y la colonia, por ello es ampliamente venerada como patrona de la población en general, pero especialmente por los grupos indígenas de las comunidades vecinas, quienes tributan una devoción especial que se manifiesta con ritos, cantos y danzas en las principales fiestas religiosa de Zitácuaro.
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Comentarios
El mismo es para pedirles nos faciliten la direccion postal del santuario para remitirle una boleta de buatismo y asentar un casamiento realizado en nuestra arquidiocesis.
gracias.
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