Economista, experto en administración pública y cuestiones fiscales, Arturo Núñez Jiménez forma parte de una élite de prosapia: es uno de los cinco mexicanos que más sabe sobre los vericuetos de la legislación electoral.
Y cómo no. En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari fue el primer director de desarrollo político de la Secretaría de Gobernación.
En ese entonces, panistas y perredistas aun reclamaban por la caída del sistema, el IFE no existía y además de los movimientos urbanos en defensa de la legalidad, comenzaba a aflorar la “industria de la reclamación” que produjo liderazgos sociales como los de Andrés Manuel López Obrador, en Tabasco.
Entre el salinismo y el zedillismo, Núñez Jiménez ocupó la subsecretaría de Gobernación que fungió de árbitro entre el PRI y la oposición para pactar las nuevas reglas de la competencia electoral.
Además de los consejeros electorales, se formuló el primer Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales. En ese grupo además participaron los panistas Carlos Castillo Peraza y Felipe Calderón Hinojosa; los perredistas López Obrador y Porfirio Muñoz Ledo y los priístas Santiago Oñate y José Luis Lamadrid.
El reconocido economista después hizo una brillante carrera legislativa. Todavía era priísta cuando presidió la mesa directiva de la Cámara de Diputados, en 1997. Pero en el 2004, hastiado de la prepotencia madracista y de la imposibilidad de democratizar al PRI.
En el 2006 llegó al Senado de la República, cobijado por el PRD, y desde entonces comenzó a construir lo que el PRI nunca le permitió y que es su sueño más ansiado: ser candidato al gobierno de su natal Tabasco.
Núñez Jiménez ahora tiene 64 años, una impecable hoja de servicios como servidor público y la satisfacción de haber construido –primero en Segob, luego en el IFE (donde fue secretario ejecutivo y finalmente como legislador) los fundamentos de la legislación electoral vigente.
Lo paradójico es le ha tocado padecer sus (pocas) bondades y sus (grandes) defectos.
Y es que desde hace seis meses, Núñez Jiménez ha padecido el acoso de los consejeros de Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco y en particular, del secretario ejecutivo de ese organismo, Armando Xavier Maldonado Acosta, quien pareciera haberse propuesto anular la postulación del legislador perredista.
Es cierto: con el aval de López Obrador, el economista tabasqueño comenzó un fino trabajo político para solidificar una base social que respaldara sus aspiraciones.
A mediados del año pasado inició una gira estatal abanderando diversas causas sociales, como los reclamos de muchas comunidades y ciudadanos afectados por las inundaciones provocadas por la mala gestión del problema hídrico de Tabasco desde 2007 a la fecha.
Aun antes, su esposa, Marta Lilia López Aguilera, había activado la asociación civil “Patan Pukú” para realizar tareas de gestoría social y atención a comunidades desprotegidas en Villahermosa.
Con esas bases, los representantes del PRI en el IEPCT acusaron a Núñez Jiménez por supuestos actos anticipados de campaña.
Y el secretario ejecutivo del organismo procedió a instruir sendos procedimientos especiales sancionadores, a los que añadió una queja presentada por los priísta, con motivo del informe de gestión legislativa del senador perredista.
De esta última queja, de manera oficiosa, el Secretario Ejecutivo desprendió dos procedimientos sancionadores más, uno que canalizó ante el IFE por supuestas irregularidades en la contratación de mensajes (spots) en radio y televisión para difundir el informe de actividades legislativas, que se turnó al Consejo General del IFE.
A este cuarteto de expedientes debe sumarse otras tres nuevas quejas –todas tramitadas por el PRI– por las encuestas levantadas por los partidos que integran el Movimiento Progresista, para determinar a su candidato a la gubernatura y por una gira realizada a finales del 2011 en Tabasco por Andrés Manuel López Obrador. En ese caso, el pecado de Núñez Jiménez fue haberse apersonado en esos mítines.
Lo normal es que se acumulen más quejas contra el candidato mejor posicionado a la gubernatura de Tabasco. Lo irregular es que la autoridad electoral sea co-partícipe del intento de descalificar a Arturo Núñez Jiménez.
Por: Alberto Aguirre M, elarsenal.net
| < Prev | Próximo > |
|---|









