En verdad que hay funcionarios capitalinos y federales que no saben distinguir la influenza de la influencia, lo digo por que hasta el momento no hay un caso en el Distrito Federal por brotes de la influenza AH1N1, a pesar de que en algunos estados del país se han detectado brotes de esta enfermedad y también algunas muertes.
Hay datos que sobresalieron el día de ayer que tienen que ver con seis contagios confirmados de influenza AH1N1 en el Colegio Tomás Moro; mientras que en el Colegio Oxford se tuvo reporte de cinco casos del virus, mismos que no están confirmados.
Eso no es todo, hay otros colegios en los que también se reportaron casos de influenza A H1N1, como el Giocosa, ubicado en Paseo del Pedregal, en donde se confirmaron 13 menores.
Otra situación similar se da en el Colegio Cedros, en donde se tiene el registro de dos posibles casos del virus; también en el Colegio Olinca, que tiene un reporte de otros tres casos y en el Colegio Pedregal de Santa Fe, que detectó un caso más.
Casos confirmado, aún así para el titular de la Administración Federal de Servicios Educativos del Distrito Federal (AFSEDF), Luis Ignacio Sánchez, no es necesario tomar las medidas sanitarias correspondientes en las escuelas de de nivel básico en el Distrito Federal, bajo el argumento de que el semáforo está en verde, lo que significa en nivel preventivo.
Si recordamos el año pasado hubo diversos casos de contagio de esta enfermedad, también muertes ocasionadas por no haber instrumentado las medidas necesarias; el argumento de las muertes y contagio puede ser comprensible al señalar que era una enfermedad mutante o nueva, ahora ¿cuál será el pretexto para no instalar los cercos sanitarios correspondientes?
Desde el punto de vista de un ciudadano común, creo que sale más barato al gobierno capitalino y federal instalar esos filtros sanitarios de prevención en lugar de gastar en costosos tratamientos de las redes hospitalarias del sector salud.
El problema ya es conocido en México, se tiene las perspectivas de los alcances de esta enfermedad en el país como en otros; Reconozco que he criticado en demasía a los políticos, sobre todo a los diputados que en algunos casos son unos buenos para nada; pero como siempre hay excepciones a la regla. Una de ellas es la legisladora Rocío Barrera quien está proponiendo que todos los menores de edad de escuelas públicas y privadas sean vacunados de manera gratuita por las autoridades locales.
Esta legisladora perredista es el vivo ejemplo de lo que deja la “influencia” de otros países europeos que al primer brote de una enfermedad se protegen para evitar contagios.
Esta propuesta que realiza la diputada local, se puede tomar como un gesto de visión ciudadana, no de una visión política, se toma como un gesto de una persona informada sobre el caso, no sé si esta legisladora tenga o no hijos que le preocupe sean contagiados por la enfermedad.
No le echo porras a la diputada perredista, lo único que le reconozco es que hasta el momento está haciendo su chamba, que es velar por los ciudadanos que la llevaron a ocupar una curul en la Asamblea Legislativa. A diferencia de Luis Ignacio Sánchez que fue designado como un funcionario que no pasa de los pasillos de su oficina.
¿Cuántos menores muertos se necesitan para instrumentar cercos sanitarios en el DF? ¿Cuáles son los puntos para una emergencia viral en la capital? Recordemos que las enfermedades se contagian en minutos, horas y no en semanas.
La diferencia entre “influenza e influencia” es muy grande, pero al parecer el titular de de la Administración Federal de Servicios Educativos del Distrito Federal, Luis Ignacio Sánchez aún no la ha entendido, esperemos que cuando la entienda no sea demasiado tarde para alguna familia de bajos recursos.
Por: Andy Novell F, elarsenal.net
| < Prev | Próximo > |
|---|









