Según la tradición católica, el próximo 2 de febrero, se realizará el “levantamiento del niño Jesús”, esto, después de que el 6 de enero, cuando alrededor de la mesa, familiares y amigos cortan la tradicional "rosca de reyes", para aquellos que encuentran dentro de su pedazo de rosca, la figura representativa del niño Jesús, convirtiéndose así en el padrino o madrina del “niño”, por lo que presentarán en las iglesias al niño e invitarán a comer a todos aquellos que participaron de la rosca, a comer mole, tamales y atole, obligación que ha de cumplirse el 2 de febrero, día de la Candelaria.
Ser padrino o madrina del niño de la rosca, implica cuidar de él como lo hace cualquier padrino con su ahijado y esa obligación comienza por vestirlo. Los padrinos llevan a sus ahijados - los niños Dios - a los puestos de los mercados donde escogen el ajuar que ha de vestir al niño Dios, sobre todo, a los puestos temporales colocados desde el 15 de enero y que estarán hasta el día 3 de febrero.
En entrevista para este medio, Rogelio Hernández comerciante de la unión de comerciantes del 2 de febrero, esta costumbre data hace más de 60 años, y que los comerciantes que se establecen por estos días en el Jardín Chiquito, ofrecen, además de vestir Niños Dios, también los reparan o venden.
Explicó que el tipo de reparación que más realizan consisten en: restaurarlos, pintarlos, resanar y dejar las pinturas y esculturas como si fueran nuevas, “mucha gente piensa que sale mas barato comprar un niñito que resanarlo, pero se trata del cariño que se le tienen, pues se dice que entre más tiempo tiene el niño en la casa, más favores hace, es una tradición” apuntó el experto.
Para la realización de las reparaciones señaló que utilizan “yeso, resina, pasta, pintura, resanadores, dependiendo del material del que este hecho la escultura” apuntó el comerciante. La reparación más frecuente son los dedos, pues es lo que más se les rompe los dedos o los brazos.
Vestimenta
Rogelio Hernández coincidió con sus compañeros de puesto, Francisco López Gonzales y Antonia Valdez, en que los vestuarios más tradicionales son: el niño de las palomas, de la abundancia, Juan Diego, Santo Niño de atocha, “aquí en Zitácuaro hay una tradición que en el primer año lo visten de blanco, en segundo año es vestido blanco pero con capa diferente, y el tercer año, lo visten del Sagrado Corazón o del vestuario que gusten y en cuanto a accesorios, dependiendo del vestuario, pueden llevar canastas, aureolas, sombreo, corona, maletines, zapato o huarache”.
Son alrededor de 85 modelos diferentes para vestirlos, y que los más solicitados son: Santo Niño de Atocha, con su báculo y sentado en una sillita, Niño de las palomas, con un ropón blanco y una paloma entre las manos, San Francisco, con sandalias y hábito café, abrazando un animalito, Niño de las Azucenas, túnica blanca, deteniendo entre las manos una vara de azucenas, Sagrado Corazón, el de la abundancia o el del Papa Juan Pablo Segundo. Subrayaron que no hay diferencia entre un niño moreno y un niño blanco.
Hay diversos tamaños de niños Dios, desde 6 centímetros, que es el más pequeño, hasta 60 centímetros, que es el más grande, hay de 10, 15,, 20,, 25, 30, 35, 40, 45, 50, 55, centímetros. Y todos los niños, el 2 de febrero, estando ya el niño engalanado, se le deposita en una canasta con flores y es llevado por el padrino y sus compadres - los dueños de la casa en donde se partió la rosca - a la iglesia en la que en una misa solemne, recibirá la bendición.
Después de la misa se retorna a la casa del "niño", para celebrar el acontecimiento con tamales y atole, obviamente, los gastos corren por cuenta del padrino. Este día se celebra 40 días después de la Navidad (2 de Febrero), esta fiesta marca el final del periodo Navideño, y se conmemora el día en que el Niño Jesús fue presentado en el Templo por sus padres, según la costumbre Judía.
Explicaron que pueden ser padrinos todos los adultos, o menores mayores de 12 años, con el permiso de los padres.
En muchos lugares del mundo este día marcaba el principio del año, por lo cual en muchos pueblos los indígenas tienen la costumbre de llevar a bendecir las mazorcas que servirán de semillas en la próxima siembra, también se bendicen las velas o candelas, de ahí el nombre de "Candelaria", estas velas son consideradas como buenas para apartar el mal, la enfermedad y los temblores.
Esta costumbre, en lugar de disminuir, sigue en aumento, pues cada año, son más las personas que acuden a vestir a sus niños Dios para luego llevarlos a bendecir a la iglesia, finalmente, invitaron a la ciudadanía en general, para que pasen a visitar los puestos que están abiertos desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche, pero que sobre todo, continúen con la fe y tradición que se le tiene al niño Dios.
Por: Carlos A. Martinez Corona.
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