La faringoamigdalitis es una infección común de la garganta y anginas que suele incrementarse en temporada de frío, este padecimiento se presenta sobre todo en la infancia y edad escolar, la cual de acuerdo con los pediatras, si no se trata de forma adecuada y oportuna, puede llegar a causar fiebre reumática, por ello la importancia de que los padres incrementen las medidas de cuidado durante esta época de bajas temperaturas.
Datos del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), de la Secretaría de Salud, señalan que esta enfermedad es producida sobre todo por la bacteria Streptococcus b–hemolítico, que se adquiere por contagio, ya sea a través del aire, al toser o estornudar o por contacto directo. Este padecimiento no se causa por abrigarse mal, beber líquidos fríos, comer helados o por exponerse a corrientes de aire, como erróneamente se cree.
El titular de la Secretaría de Salud en Michoacán (SSM), J. Guadalupe Hernández Alcalá explicó que esta enfermedad comienza entre las 12 horas y cinco días después del contagio y cuando se debe a virus, suele tener un comienzo gradual con fiebre generalmente menor a 39 grados, dolor de garganta que ocasiona molestia para pasar alimentos, inflamación de los ganglios en el cuello, pérdida de apetito, amígdalas aumentadas de tamaño, poca afectación del estado general, mucosidad nasal, tos y enrojecimiento ocular.
Al examinar la garganta se percibe muy enrojecida, a veces con puntos rojos como hemorrágicos y secreciones purulentas y es frecuente que las amígdalas estén cubiertas de placas blanquecinas, producidas por bacterias, sobre todo por estreptococo. No obstante, los especialistas advierten que no todo enrojecimiento de la garganta se debe a una faringoamigdalitis, sino puede tratarse de un catarro de las vías respiratorias altas, por lo que es conveniente que el especialista haga el diagnóstico.
El diagnóstico de la enfermedad se realiza, de inicio, por los síntomas y la exploración de la garganta y, de ser necesario, un cultivo de los gérmenes. Cuando se trata de infección por virus, el tratamiento se basa en antitérmicos y analgésicos para la fiebre y el dolor y al ser frecuente que los niños no quieran comer, es conveniente ofrecerles líquidos frescos.
Mientras que la faringoamigdalitis por estreptococo o algún otro tipo de bacteria requiere antibióticos, los cuales deben ser recetados por el médico, ya que la automedicación puede ocasionar resistencia al no tomarse en la dosis y tiempo adecuados.
Recomendaciones
Abrigarse bien y evitar cambios bruscos de temperatura. Es importante cubrir boca y nariz al salir a la calle o a espacios libres.
Consumir frutas y verduras ricas en vitamina A y C, como son la zanahoria, papaya, guayaba, naranja, mandarina, lima, limón y piña, entre otras y/o fortalecer el sistema inmunológico con algún complemento vitamínico.
Lavarse las manos con frecuencia, en especial después de tener algún contacto con personas enfermas.
Evitar acudir a sitios concurridos si se tienen síntomas de alguna enfermedad respiratoria, para evitar el contagio.
Evitar la automedicación, ya que es importante que el médico determine el tipo de enfermedad, bacteria o virus y si hay necesidad de que el tratamiento se reciba a nivel familiar.
Cumplir con el tratamiento médico completo, para evitar recaídas o complicaciones mayores.
Descansar y tomar abundantes líquidos durante el día en caso de enfermedad.
Dejar de fumar o no hacerlo en lugares cerrados y cerca de niños, ancianos y personas enfermas.
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