La correspondencia entre dieta y salud no solo hace referencia a las enfermedades somáticas (patología cardiovascular, diabetes, etc.), sino que engloba trastornos psicológicos, como la ansiedad, el estrés, el bajo estado anímico e incluso, la depresión.
Se han identificado las vitaminas del grupo Bimplicadas en el metabolismo y desarrollo del sistema nervioso y los ácidos grasos omega-3, con un especial rol en el desarrollo de trastornos emocionales y síntomas depresivos. El aporte adecuado de estos nutriente equilibra las funciones del sistema nervioso y el tejido neuronal.
Tipos de grasa y salud mental
Recientes investigaciones demuestran que el tipo de grasa que se agrega a los alimentos podría tener un papel determinante en distintos aspectos de la salud mental. Los ácidos grasos trans tienen un perfil perjudicial, mientras que los ácidos grasos poliinsaturados y monoinsaturados son protectores.
El papel de la dieta
La mayor parte de los estudios que relacionan la alimentación y el estado de ánimo están centrados en el estudio de los nutrientes por separado, de los ácidos grasos omega-3 y el de algunas vitaminas del grupo B, pero no tanto en los efectos de la dieta y estilo de vida saludable en su conjunto. Un patrón de consumo caracterizado por una ingesta elevada de alimentos procesados está asociado con desequilibrios emocionales, e incluso cuadros de depresión, que otros patrones dietéticos y caracterizados por un mayor consumo de frutas, verduras y pescado. Pero hay que tener en cuenta que un alimento saludable consumido en grandes cantidades no consigue efecto tan beneficioso como una dieta variada acompañada de un buen estilo de vida.
Por: nutricion.pro









