Ignacio M. Altamirano nos da a conocer, de una manera muy ilustrativa, aquel trágico acontecimiento. "¡Zitácuaro...he aquí un nombre que vale una epopeya, una de esas epopeyas antiguas en que el valor guerrero aparece, consagrando a la patria y como un monumento a las edades venideras, un templo grandioso de escombros y cenizas... Era Zitácuaro, la valiente, la esforzada, la fortaleza de hierro de Michoacán...
"Era el sábado de Gloria... Los extranjeros... determinaron incendiarla...Se prendió fuego a la ciudad por seis puntos simultáneamente. El viento que soplaba era muy fuerte. Pronto la ciudad entera no era más que un incendio voraz.
"Los belgas, con las teas en la mano, feroces, ebrios, asquerosos de barbarie, veían... con gozo infernal y saludaban a cada enfermo que se escapaba, a cada mujer que salvaba a sus pequeñitos entre las llamas, con carcajadas feroces.
"Y a este incendio se mezclaba el pillaje con sus más odiosos detalles. Rompía una patrulla belga las puertas de una casa que había sido cerrada de prisa por la familia que había huido. Al poco tiempo esta patrulla salió por puertas y ventanas cargada del botín. Joyas, vestidos, muebles preciosos... todo lo que podía formar el patrimonio de una familia con todo cargaban aquellos. Después del saqueo, la casa vomitaba llamas, y momentos después se desplomaba ruidosamente."
Eduardo Ruiz también hace alusión al incendio y destrucción de nuestra ciudad: "El humo, negro, compacto, de inmenso volumen, se elevaba sobre las montañas, divisándose desde muy lejos, las familias...ocultas entonces en los bosques vecinos, eran espectadoras de aquel cuadro espantoso, veían su hogar convertido en cenizas y su fortuna en humo y en pavesas.
"Para que el incendio fuera completo, varios pelotones... se diseminaron por las calles, avivando el fuego o llevándolo a las casas que aun permanecían ilesas. En la plaza amontonaron los efectos que sacaron de las tiendas: barriles de aguardiente, manteca, aceite, cohetes. Se carcajeaban al ver las lenguas de fuego que se desprendían de aquel foco de combustión y al oír el estruendo que producían las explosiones."
Fuente: Crispin Duarte Soto / Zitácuaro Compilacion de Artículos / Edición Marzo 2000 / Gobierno Municipal de Zitácuaro.
Notas:
(1) Romero Quiroz, Javier. Ciudades y Villas Heroicas de México. Cuautla-Zitácuaro-Tenango del Valle y Veracruz. Toluca. Talleres de Pliego Impresores, 1988 Págs. 22-23-24.
(2)Ruiz Eduardo. Historia de la Guerra de Intervención en Michoacán. Morelia. Balsal Editores. 1969 Págs.. 377-378.
"Los belgas, con las teas en la mano, feroces, ebrios, asquerosos de barbarie, veían... con gozo infernal y saludaban a cada enfermo que se escapaba, a cada mujer que salvaba a sus pequeñitos entre las llamas, con carcajadas feroces.
"Y a este incendio se mezclaba el pillaje con sus más odiosos detalles. Rompía una patrulla belga las puertas de una casa que había sido cerrada de prisa por la familia que había huido. Al poco tiempo esta patrulla salió por puertas y ventanas cargada del botín. Joyas, vestidos, muebles preciosos... todo lo que podía formar el patrimonio de una familia con todo cargaban aquellos. Después del saqueo, la casa vomitaba llamas, y momentos después se desplomaba ruidosamente."
Eduardo Ruiz también hace alusión al incendio y destrucción de nuestra ciudad: "El humo, negro, compacto, de inmenso volumen, se elevaba sobre las montañas, divisándose desde muy lejos, las familias...ocultas entonces en los bosques vecinos, eran espectadoras de aquel cuadro espantoso, veían su hogar convertido en cenizas y su fortuna en humo y en pavesas.
"Para que el incendio fuera completo, varios pelotones... se diseminaron por las calles, avivando el fuego o llevándolo a las casas que aun permanecían ilesas. En la plaza amontonaron los efectos que sacaron de las tiendas: barriles de aguardiente, manteca, aceite, cohetes. Se carcajeaban al ver las lenguas de fuego que se desprendían de aquel foco de combustión y al oír el estruendo que producían las explosiones."
Fuente: Crispin Duarte Soto / Zitácuaro Compilacion de Artículos / Edición Marzo 2000 / Gobierno Municipal de Zitácuaro.
Notas:
(1) Romero Quiroz, Javier. Ciudades y Villas Heroicas de México. Cuautla-Zitácuaro-Tenango del Valle y Veracruz. Toluca. Talleres de Pliego Impresores, 1988 Págs. 22-23-24.
(2)Ruiz Eduardo. Historia de la Guerra de Intervención en Michoacán. Morelia. Balsal Editores. 1969 Págs.. 377-378.
| < Prev | Próximo > |
|---|



